jueves, enero 13, 2011
Controlar el TDAH: Brevísimo Tutorial, Paso a Paso
PASO 1. ANOTAR EN LA AGENDA LOS CONTRATOS DE ACCIÓN QUE SE ESTABLECEN TANTO CON UNO MISMO , COMO CON LOS OTROS: COMPAÑEROS, AMIGOS, PAREJA, ETC.
PASO 2. HACER EJERCICIO AL MENOS 4 VECES A LA SEMANA POR LO MENOS 45 MINUTOS (CORRER, NADAR, FÚTBOL, PATINAR, ETC.)
lunes, junio 21, 2010
CONTROLANDO LA HIPERACTIVIDAD
jueves, febrero 14, 2008

Para lograr metas previamente debemos visualizar o imaginar lo que queremos (si no queremos dar vueltas en círculo), por otra parte, si queremos evocar un recurso o una habilidad previamente debemos activarla en nuestra mente y en nuestro cuerpo.
No es de extrañar, que la palabra “imaginación” no se use mucho en psicología, ya que la psicología como tradición académica nació en un contexto de industrialización y auge de una ética basada en el esfuerzo, que miraba con recelo a la imaginación, a la que asociaba con la mera fantasía improductiva, o con alucinaciones y delirios patológicos, último golpe de gracia a la palabra imaginación, que tenía como antecedentes macabros, los manuales de la inquisición, que señalaban con este mismo término nada menos que al “vicio de vicios”.
Cuando hablamos de imaginación estamos refiriéndonos únicamente a la capacidad de producir y controlar imágenes mentales con un objetivo práctico, así como recordar estados de recursos personales. No estamos hablando de la fantasía ensoñadora ni del divague natural que eventualmente es agradable tener.
martes, febrero 12, 2008

No sólo se utiliza la palabra “imaginación” muy poco, sino que también apenas la escuché en mi formación , quizás está escondida tras términos más técnicos y difíciles como: representaciones mentales, o constructos cognitivos, o representaciones internas, o experiencia subjetiva, o los sentidos de la mente, o sistemas representativos o modalidades, etc.
El ‘ojo de la mente’ es un término frecuentemente utilizado (pero raramente definido) en la bibliografía neuropsicológica que hace referencia a un mecanismo cognitivo que ‘ve’ un objeto que se había visualizado previamente pero que no se encuentra presente en el ambiente. Personalmente prefiero el término ‘sentidos de la mente’ para conceptualizar un mecanismo interno que no sólo ‘ve’, sino que también ‘oye’, ‘siente’, ‘huele’y ‘saborea’ el estímulo fenomenal generado intrínsecamente (¿Conoces el ejercicio de imaginar las gotitas de limón que caen en tu húmeda lengua? ¿Se te llena la boca de saliva con imaginarlo?…).
lunes, diciembre 31, 2007

¿Qué son las funciones ejecutivas?
Las funciones ejecutivas son un set de procesos mentales, que funcionan como el director de orquesta en nuestras conductas dirigidas a metas. La función ejecutiva es un conjunto de habilidades mentales que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, el diseño de planes y programas, el inicio de las actividades y de las operaciones mentales, la autorregulación y la monitorización de las tareas, la selección de los comportamientos, la flexibilidad en el trabajo, y su organización en el tiempo y el espacio. El período más grande de desarrollo de la función ejecutiva ocurre entre los 6 y los 8 años. Por lo general a los doce años, los niños ya tienen una organización cognoscitiva muy cercana a la que se observa en los adultos
Una de las estrategias, que las personas utilizamos para emprender conductas dirigidas a metas, es observar la tarea que ha de realizarse, imaginarse los resultados que deseamos, sentirse bien, diciéndose internamente “será mejor que empiece”. Luego en el camino me doy instrucciones que me dirigen hacia concluir lo que quiero. Las funciones ejecutivas son el Set de procesos psicológicos que nos permiten hacernos una representación mental de nuestra tarea en curso, mantener este objetivo en la memoria, inhibir los estímulos que nos puedan distraer, y darnos auto-instrucciones, que guían nuestra conducta de manera secuencial, paso a paso, hacia su resolución.
Los individuos que logran mejores resultados son aquellos que mantienen una representación interna del resultado que desean obtener, y actúan constantemente con tal representación in mente. Ante la angustia, persisten en crear una representación favorable constante con el resultado deseado y actúan coherentemente con esa representación en la mente. Y es así que están en una condición mental ideal para alcanzar los resultados deseados. Es lo más cercano a la magia que podemos llegar.
Las funciones ejecutivas son el guía de este proceso, proceso que en las personas con déficit de atención funciona, por decirlo de alguna manera, de manera peculiar.
En personas, que tienen síntomas de déficit de atención/hiperactividad las funciones ejecutivas se ven alteradas: dificultad para hacer una representación mental del resultado de la tarea, dificultad para emprender la acción, dificultad para terminar la tarea, dificultad para desconectarse de la tarea y cambiar a otra tarea, facilidad para dejarse desviar por estímulos tanto externos, como internos, etc.
jueves, diciembre 27, 2007

DÉFICIT DE ATENCIÓN (TDAH) y DIBUJAR.
De la academia, al mundo de las ludotecas y bibliotecas para niños.
Llegué a darme cuenta de las pobres recetas que tememos para usar nuestro cerebro, lo que a su vez me llevó, curiosamente, a buscar las psicotecnologías más poderosas que se han inventado para aprender y desarrollarnos en…¡ludotecas y biblioteca para niños! ,
Entre las cosas conocí en un manual (para mayores de 8 años), es que los sencillos rotuladores para dibujar y pintar, son una herramienta muy reciente, que no conocieron nuestros abuelos, y que tienen la particularidad de crear los colores más brillantes, vivos, potentes.
Entre las otras cosas que conocí en mis andanzas en la biblioteca infantil acompañado de mi hijo (para disimular) son los diversos tipos de rotuladores: diluidos en agua (transparentes) o alcohol; los hay finos, gruesos, opacos. También conocí que se decoloran con el sol o mucha luz, y que manejando el ángulo del trazado, se puede hacer líneas, puntear, manchar, colorear. Entre las técnicas para pintar con rotuladores encontramos: salpicar el dibujo con un poco de agua, emborronar con tiza. Si pintas con papel vegetal puedes hacer los trazos del dibujo con rotulador negro, y por el reverso de la hoja, pintarlo y mezclar colores. Si hablamos del soporte para pintar, podemos usar corcho, servilletas, papel rugoso, papel seda, todo dependiendo si queremos efectos diluidos, permanentes, intensos, o esparcir tonalidades. Sobre lo pintado con rotuladores, podemos dibujar y pintar con lápiz, cera , pastel…. ¿Porqué cuento todo esto?
Dibujar para Pensar
Hacia un manual de uso del cerebro
El mentalismo de espectáculo, los Mapas Mentales de Tony Buzan, las técnicas de Mnemotecnia, el Super Aprendizaje y algunas estrategias de cambio personal como el “patrón zumbido” de la PNL, tienen en común el utilizar la automática y casi sin límites capacidad del cerebro de almacenar y asociar imágenes a tonos emocionales. Podemos literalmente programar y cambiar un deseo o sentimiento por cualquier otro, controlando la simultaneidad de las propias imágenes, jugando con los efectos y la transición. Comienza practicando primero el visualizar únicamente el objeto problemático. Y después trasládese a la imagen en la que se ve a si mismo ejerciendo un control sobre dicho objeto. En las actuales técnicas de estudio se recomienda subrayar con colores, resumir, sintetizar, hacer un esquema colorido, luego imaginar, y meditar y crear una imagen mental de lo estudiado, asociarla a una palabra clave, para luego sólo dejar ir esta imagen tranquilamente, y pasar a lo siguiente. El orden y el seguir los pasos de la técnica son fundamentales.
En técnicas de memorización, se ha de formar una imagen viva del objeto, asociarlo con una clave, olvídala inmediatamente y continúa con lo siguiente.
Pero, ¿Qué pasa si la persona tiene dificultades para crear imágenes mentales?
El autor sugiere practicar el dibujar, pintar, crear mapas mentales y la edición de audio video digital, y el nuevo arte de la memoria como entrenamiento mental. Amador Bueno Jentill
miércoles, diciembre 26, 2007

Divergente y convergente
Para alcanzar objetivos auto diseñados necesitamos creatividad, y planificación.
Existen dos formas complementarias de pensamiento: el divergente y el convergente; el primero es el que caracteriza a un experto en contabilidad y planificación, y el segundo al artista ingenioso que asocia ideas de manera creativa. El primero es el que le permite a un guionista saber que el Empire State se encuentra en Nueva York, y el segundo permite al guionista, el cómo hacer llegar desde una isla perdida un gorila gigante, a la punta del Empire State.
En muchas personas con síntomas de TDAH destaca el pensamiento divergente aunque esta cualidad es opacada, con la concepción de trastorno. El despiste, la hiperactividad y la avidez de estímulos nuevos, suele ser lo remarcado en las personas con TDAH. Muchos TDAH son buscadores de sensaciones.
Quienes se dedican a la publicidad conocen el sabor de la palabra “nuevo”: se asocia a Juventud, originalidad, cambio, progreso, actualidad.
Forma parte de la naturaleza humana buscar y disfrutar lo nuevo, y si la avidez de estímulos se convierte en rutina, nuestra satisfacción personal empieza a depender de caprichosos factores externos. Algunos al borde del abismo se sienten al fin despiertos. La novedad seduce, promete intensidad y conviene graduarla para que no nos atrape en una escalada en la que mientras más se tiene más falta.
Resulta difícil mantenerse en la cresta de la novedad.
Los hábitos son importantes, vendrían a ser como el ritmo base de una melodía que da orden y estabilidad y a partir del cual se puede improvisar. Según cómo y hacia donde dirijamos la atención, la experiencia y la percepción serán muy distintas.
¿No son casi todas las personas en el mundo, despistadas, a veces impulsivas y ávidas de novedad?
Primero, Lo que diferencia a una persona con síntomas de TDAH, de otra persona despistada, desorganizada y demasiado espontánea es la severidad, frecuencia y cronicidad de los síntomas, todo esto diagnosticado por un profesional competente. Segundo, no es raro que el TDAH parezca cubrir todas las posibilidades, porque en muchas dificultades psicológicas, como la depresión, la ansiedad, se ven comprometidas las funciones ejecutivas.
sábado, diciembre 22, 2007

TDAH y roles
Algunas personas con síntomas de TDAH funcionan mejor cuando tienen “alta la dopamina”, las cosas suceden rápido y están haciendo más de una cosa a la vez. En las circunstancias opuestas, su mente no logra unir los pedazos de información y no entienden nada, como si vieran una película a cámara lenta.
SuperH
Allí se tenía SuperH, de pie frente a una mesa, contando montones de dinero con febril eficiencia.
En el piso de arriba su vecino colocaba tablones nuevos en el suelo. Al otro lado de la estancia estaba su hija estudiando para el examen frente a su escritorio. Muy despacio comenzó a caerle un hilillo de aserrín y unos brevísimos instantes después reparaba que su hija no estudiaba. Cuando mira al techo, ya no cae aserrín, y cuando mira a su hija, ella mira hacia otro lado, y luego pierde la cuenta. La acción empezó a saltar entre seguir contando el dinero, esquivar el aserrín y el impulso con encontrarse con la mirada de su mal estudiante hija. Cada vez que perdía el hilo de la cuenta, empezaba a contar de nuevo y el doble de rápido.
De vez en cuando, se manoseaba la nariz, marcando carácter y ritmo a la escena, en una mezcla bien compuesta de objetos, cuerpos y mentalidades.
Se las arreglaba para mantener la compostura.
Cuando se tocó la nariz por tercera vez, ya se reía de si mismo.
Luego de una breve pero incisiva manipulación de su nariz, sopesa la situación y se dispone a tomar cartas sobre el asunto.
Corre de un lado para otro.
Lo vemos autosuficiente, pidiendo un préstamo en el Banco.
Lo aguantamos trágico, haciéndose la víctima con su mujer.
Lo gozamos desquiciado, bebiendo con sus amigos.
Lo despreciamos humillándose, en el despacho de su jefe.
Lo admiramos riéndose y pavoneándose, con sus colegas de trabajo.
Por la noche lo celebramos en una fiesta hogareña, mientras conversa seriamente con su hija y para complicar aún más la intriga que se avecina, acaba de ver a la increíblemente bella esposa de su vecino, el del piso de arriba, entrando al salón.
SuperH se encuentra, junto a su hija detrás de una cortina, está echada a la mitad, lo que le permite conversar con su hija, y disimuladamente flirtear con la vecina.
Cuando ve pasar al vecino junto a él, le pone el pie, y este tropieza con la mesa, vertiéndole a su hija una bandeja. Momento que SuperH aprovecha para meterse en el bolso de su hija, y cogerle dinero de la mesada.
SuperH nunca se conforma con un solo objetivo, en cuanto se establece una situación, hay que añadir otra y luego una tercera, y posiblemente hasta una cuarta en una vertiginosa sintaxis de la mirada, y un intuitivo conocimiento de la gramática de la cinética. Los roles se despliegan como composiciones musicales formando una confluencia de voces contrastantes, y cuanto más voces interactúan en el conjunto, más precario e inestable resulta el mundo.
Los procesos cognoscitivos tienen la expresión en español de "dar vueltas a una cosa" para conocerla. ¿En qué consiste eso de dar vueltas? Pues es comparar esa cosa en diferentes escenarios.
Consecuente disgregación final:
Sí, al parecer uno de los movimientos del conocimiento es el de la rotación y, tiene mucha importancia en la estructura de esta historia, porque también crea un círculo abierto. ¿No habrá más de un TDA sin H, que en el fondo es un tdaH, con una depresión crónica? En especular no hay engaño.
sábado, septiembre 22, 2007

TDAH.
¿Coaching o Psicoterapia?
TDAH, DÉFICIT DE ATENCIÓN HIPERACTIVIDAD.
jorge.orrego@atencion.org
Teléfono: 646852757. Barcelona
La dicotomía entre coaching (desarrollo personal-humano) y psicoterapia (solucionar problemas psicológicos) se afronta sin matices y sin tomar en cuenta la variedad de modelos que sustentan los tratamientos psicológicos actuales y las evidentes similitudes entre las terapias centradas en recursos y el coaching. La diferencia entre coaching y terapia centrada en los recursos, o también se les puede llamar terapias breves, es más gremial que real. Los psicoterapeutas “narrativos”-breves pueden tratar legalmente “enfermedades mentales” aunque curiosamente son bastante escépticos de que las patologías psicológicas existan fuera de contextos normativos, y las ven más bien como hábitos estancados, bloqueos amorosos, los que hay que movilizar de maneras a veces paradójicas. Algunos, entre los que me encuentro, quieren tomar lo mejor de la terapia sistémica, la PNL, el coaching, la terapia cognitivo conductual incluido el juego narrativo y también utilizar intervenciones fuertemente no verbales.
No obstante mi visión va más allá de una anti-psiquiatría ingenua, sobre to do ante la abrumadora evidencia de los aspectos biológicos y genéticos del TDAH. Bueno es lo que resulta, la solución nos habla más claro de la naturaleza del problema que sus supuestas causas, y si la solución pasa por fármacos, o deportes, o meditación, o rezar, o cantar… bienvenido sea.
Sin embargo no cualquier solución vale: las soluciones deben ser congruente con los valores y creencias de las personas. Deben ser ecológicas dentro de los contextos relacionales en que el cliente se mueve. Además mientras más fácil y entretenida la solución, mejor. Y lo más importante deben promover una calidad de vida sustentable, es decir que no sean pan para hoy y hambre para mañana. La única forma de saber esto es evaluando constantemente los resultados y tener un contacto estrecho con lo éxitos de otros modelos. Yo conozco un terapeuta que limpia el “Karma” (predisposiciones genéticas, biológicas, psicosociales) con EMDR, impele a sus pacientes a alcanzar sus objetivos vitales con PNL y si no funciona nada, re-significa la situación original del paciente con técnicas narrativas.
Se empieza ayudando a darle a la interpretación de la dificultad del cliente una buena construcción gramatical, de manera de acercar la experiencia a las palabras, y pulir generalizaciones, distorsiones, omisiones que limiten posibilidades y sean caldo de cultivo al sufrimiento (sufrimiento: la distancia entre lo que evalúo y lo que anhelo).
Una vez clarificado a quién se parece la dificultad (polo de comparación), y que nos gustaría a cambio (polo de contraste) se ayuda a construir imaginariamente una meta, que se ajuste a las “7 reglas de oro”: algo tiene buen diseño cuando esta planteado en términos positivos, definido y evaluado con una evidencia sensorial, cuando depende de nosotros y no de los demás, cuando se conserva la ganancia secundaria del estado actual y cuando sus resultados son armónicos, con las metas del resto de mis roles. Una vez definida la meta y los valores y creencias que la sustentan se elabora un plan de acción con marcas (fechas y horas) de las sub-metas a lograr en el futuro, para ir chequeado nuestros resultados y ajustando nuestras acciones en consecuencia, hasta llegar al último capítulo de nuestra aventura.
Las técnicas narrativas nos sirven para re-encuadrar una situación vivida como problemática, ya sea evidenciando en que contextos no es un problema, o realizando una nueva interpretación tanto o más realista, lógica y útil que la anterior, pero que cambia el significado de la situación haciendo el sufrimiento innecesario. Otra técnica narrativa, como la externalización nos sirve para separar a la persona del problema y transformarlo en un enemigo facineroso al cual manejar y que incluso en un pasado olvidado ya hemos dominado.
La actividad aeróbica, la respiración holotrópica, la meditación y la imaginería activa (visualizar, los mapas mentales, la meditación etc.), son potentes técnicas no verbales especialmente pertinentes para entrenar las funciones ejecutivas, la voluntad, y el nivel de energía.
El manejo de la agenda para auto-administrarnos es un simple y revolucionario acto “psico- mágico”, una puerta obvia y misteriosa, a vivir a nuestro anhelos más profundos de manera autoorganizada. Muchas veces no es tanto que no sepamos lo que hacer, sino más bien que no lo recordamos. La agenda puede ser el ritual que produzca un punto de inflexión en nuestra vida.
En un primer momento el modelo de inteligencia artificial apelaba a imitar a un sabio: primero una gran teoría de como se hacen las cosas y luego la acción. En un segundo momento y visto que en la práctica es imposible matematizar el lenguaje cotidiano, ya que una computadora combina sintácticamente signos y no se puede simbolizar la mutante y compleja batería de sentido común cotidiana. En vista a eso, se quiso emular la inteligencia de manera artificial imitando las redes neuronales del cerebro, es decir primero un operar y un acomodarse, y derivado de los resultados se infiere una teoría. En un tercer momento Várela agrega a esta idea el concepto de clausura operacional del sistema nervioso, es decir un sistema de inteligencia es determinado por su propia dinámica de estados y no por una realidad externa, exterioridad que gatilla posibilidades de la propia estructura: lo curioso es que a partir de este devenir teórico de la inteligencia artificial se siguen técnicas cada vez mas sofisticadas, mas efectivas para acoplarse con el medio ambiente, y conceptualmente y de manera paralela se llega la idea de la no existencia de la realidad objetiva.
Desde un concepto vivido como realidad, estamos mutando a otro.
El entender que nuestras acciones cobran sentido desde un mar de fondo de sentido común nos recuerda que hay un tipo de historias que resultan letales: las que niegan su propia condición al presentarse como la única posibilidad. Esas son las que atrapan a sus personajes y los convierten en víctimas en lugar de autores. Frente a ellas, vale la pena recordar el consejo de Richard Rorty como antídoto: la finalidad del discurso no es decir la última palabra, sino mantener viva la conversación.
jorgeorregobravo enero07
..tanto el camino como el caminante, se van haciendo al andar
viernes, septiembre 14, 2007
Reflexiones sobre el diagnóstico TDAH
El diagnóstico de TDAH se utiliza con mucho más frecuencia en USA que en el resto del mundo. En el ricamente diverso país del tío Sam, los profesionales de la salud mental tienen un amplio espectro de opiniones sobre la validez como categoría diagnóstica del trastorno por déficit de atención/hiperactividad, extendiéndose desde los que dicen que cada ser sufriente merece un ensayo con terapia, coaching y/o psicoestimulantes, al extremo opuesto, los que no creen que el diagnóstico de TDAH exista, y que esta entidad nosológica es una forma práctica de estigmatizar a niños y adultos con problemas personales y relacionales, para sacárselos de encima rápidamente, además de ser un buen negocio para los profesionales y las farmacéuticas.
En algunos países este tema ha encendido ardientes debates ciudadanos y mediáticos como los protagonizados por el psiquiatra sueco Steve Levander y su compatriota la socióloga Eva Kärfve, uno a favor y la otra en contra de los fármacos y el diagnóstico de TDAH respectivamente, polémica que terminó incluso llenando revistas del corazón cuando se supo que en una época más universitaria y jovial, ambos profesionales habían tenido un lío pasional. Una corroboración para los filósofos de la ciencia que el saber y el poder, son distintas dimensiones de un mismo espectro.
Cabe destacar que en los países escandinavos se le llama DAMP al TDAH, y agregan al criterio diagnóstico, síntomas de descoordinación psicomotriz. Steve Levader, el más importante experto en DAMP (el TDAH escandinavo), y además protagonista de la polémica antes citada, dice de él mismo que tiene esta dificultad.
Algunos profesionales de la calidad de vida y la salud mental, no ocupan el término TDAH y creen firmemente que los síntomas de impulsividad, despistes, desorganización son aprendidos; fijaciones en la niñez donde la psicoterapia puede ofrecer cambios, o una disfunción interaccional en la familia y la sintomatología del afectado es un efecto.
Existen los teóricos aún más radicales que simplemente dicen que todo diagnóstico clínico nos es ni objetivo, ni necesario, a lo más un diagnóstico es un consenso social en el mejor de los casos inútil (ya que no soluciona el problema), y en el peor de los casos un rótulo estigmatizante, ya que transforman en algo estático, en un sello, la realidad dinámica del individuo, tiñendo la percepción que el sujeto tiene de si mismo y también tiñendo la percepción que los demás tienen de él, transformando la sintomatología en una profecía auto-cumplida: una camisa de la cuál es difícil salir.
Además es mucho más fácil adjudicarle a alguien un trastorno que no tiene, que decir que alguien no tiene un problema evidente.
Señalan además que las categorías psiquiátricas son tautológicas, o sea, que no explican nada. ¿Porque el niño es inquieto?: porque tiene un TDAH; y ¿Porqué tiene un TDAH?: porque es inquieto.
Los diagnósticos aparentan explicar algo, y sólo le ponen un nombre. Estos teóricos sospechosos de la realidad del TDAH señalan, no sin argumentos, que en la práctica los diagnósticos son apreciaciones clínicas subjetivas muy influenciadas por el profesional de turno.
Otros profesionales que son extremadamente cautos con los diagnósticos psicológicos y que se hacen llamar post-racionalistas, o pos-modernos, o también constructivistas, a veces cuentan un famoso experimento: Se hizo a unos estudiantes de psicología actuar distintos cuadros mentales y se los presentó a un Hospital Psiquiátrico donde se les diagnóstico en concecuencia y nadie se dio cuenta que estaban fingiendo.
Una vez adentro del Hospital ellos normalizaron sus conductas, sin embargo para los profesionales seguían siendo unos trastornados, incluso algunos de los estudiantes escribían sobre notas de sus observaciones del experimento en el patio del Hospital Psiquiátrico, lo que para sus cuidadores no era más que una muestra de lo deteriorados que estaban. Otros después de un largo tiempo internados empezaron a dar señas de padecer verdaderos trastornos mentales… ¿Cómo se puede diagnosticar, si no se puede distinguir entre el enfermo y el sano o “que ha sanado”?
En el caso del TDAH ¿Son personas enfermas, torpes, o simplemente maleducadas y sin hábitos?, ¿O sufren trastornos ansiosos como reacción natural a situaciones estresantes cotidianas? ¿Se debe tratar el TDAH con farmacoterapia, o en el fondo la farmacoterapia es una manera bonita de decir doping?; Muchas personas normales también presentan una reducción general de actividad y un aumento de atención en su comportamiento diario con los psico-estimulantes… ¿O en el fondo ellos también tienen TDAH ?.
Algunos opinan que diagnosticar un TDAH es la forma más fácil de sacarse un individuo molesto de encima, mientras en cambio para otros profesionales que sí han estudiado a fondo el tema, es un trastorno sub-diagnosticado en adultos y sobre todo en mujeres y que hace sufrir a muchas personas, a veces de manera invisible. Generalmente se tiende a sobre diagnosticar la hiperactividad, el déficit de atención es mucho más difícil de identificar a simple vista, y no causa tantos problemas relacionales: “Es Tranquilito”, pero “Es flojo, y no le gusta esforzarse”
Los que están en contra del diagnóstico enarbolan algunos argumentos:
-La diagnosis del Trastorno de Déficit de Atención es enteramente subjetiva... no existen pruebas. Simplemente está sujeto a interpretación. Tal vez un niño habla sin pensar en clase o no se queda quieto. Los límites entre quien padece Trastorno de Déficit de Atención y un niño saludable y efusivo pueden ser muy imprecisos.
-La práctica psiquiátrica de administrar drogas a los niños es especulativa y controvertida. No hay una prueba objetiva de que el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad o DAMP exista como una verdadera enfermedad, sólo el juicio subjetivo de la psiquiatría respecto a lo que constituye el comportamiento anormal.
-Un gran número de libros muestran que los problemas de salud y educación por sí solos pueden causar problemas de atención y conducta, desacreditando así el monopolio sobre trastorno del aprendizaje llamado "TDAH".
-La búsqueda de un indicador biológico está condenada al fracaso desde un principio a causa de las contradicciones y ambigüedades de la forma en que se diagnostica el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, de acuerdo a la definición que aparece en el DSM... se comparan los esfuerzos por encontrar un indicador... con la búsqueda del Santo Grial.
- En el otro extremo los psiquiatras biologicistas argumentan que la evidencia científica descarta hasta el momento la posibilidad de factores culturales, sociales o ambientales como causa de los síntomas del TDAH, y afirman tajantemente que el TDAH se debe a causales biológicas, por lo que afirman que nadie deja de ser una persona hiperactiva, sino que pueden aprender a vivir con su Déficit Atencional y desenvolverse con eficacia social y profesional en la vida, haciéndose cargo a perpetuidad de esta condición. Para los adeptos a esta postura, la ayuda química, resulta imprescindible. Bajo supervisión médica no hay riesgos considerables. Es más, para la mayoría de los casos, aconsejan continuar con medicación específica durante la adolescencia e incluso durante la vida adulta. En este sentido cada vez se muestra más evidencia de que el TDAH no surge del ambiente o del hogar, sino a raíz de causas biológicas. No hay ninguna relación clara entre la vida del hogar y el TDAH. No todos los niños de hogares inestables o disfuncionales tienen TDAH. Y no todos los niños con TDAH provienen de familias disfuncionales. Parece que un nivel menor de actividad en algunas partes del cerebro puede causar falta de atención. Cabe detacar que la farmacoterapia del TDAH es una de las más estudiadas de la Psiquiatría y la Farmacología, y abunda evidencia científica acerca de su seguridad.
Humildemente pienso que la categoría diagnóstica TDAH aún es un concepto algo confuso, muchas veces se ocupa como sinónimo de Hiperactividad cuando ésta no es condición necesaria para cumplir los criterios del diagnóstico. Además, agrupa a tres conjuntos de síntomas bastante diversos (despiste, impulsividad, hiperactividad) en una misma categoría.
Es probable que en la próxima versión de DSM, el manual de diagnósticos mentales, el TDAH se llame déficit de control inhibitorio de respuesta, ya que cada vez son más las investigaciones que complejizan los criterios clásicos del TDAH, poniendo el acento en un déficit de las funciones ejecutivas, estas son un set de procesos; la capacidad de inhibir la respuesta ante estímulos que interfieran una conducta dirigida a meta, la capacidad de mantener una representación mental de la tarea que se esta haciendo que le da continuidad temporal momento a momento.
El concepto TDAH es el mejor que tenemos para diferenciarlo de otros problemas cómo por ejemplo los llamados trastornos de la personalidad, o los trastornos por abuso de sustancias, dos cajones de sastre donde caben casi todos los problemas para los cuales los terapeutas no tienen mucho remedio, y que sintomáticamente comparten muchos criterios con el TDAH.
Yo creo que una cosa es la discusión de alcance filosófico que en salud mental siempre es saludable y que también, dicho sea de paso, sirve para hacer carrera académica seduciendo con argumentos sorprendentes y radicales, y otra, la tarea del psicoterapeuta, psiquiatra o coach, el sujeto que trata a las personas concretas, que además de la coherencia teórica debe vérselas con el sufrimiento real del paciente y no puede invertir su tiempo en ingeniárselas buscando sutiles y sofisticadas razones para justificar el porque sus técnicas no funcionan.
La homeopatía, psicoanálisis, dietas, terapia familiar etc., hasta el momento no han podido demostrar eficacia, ni aumento de la calidad de vida de pacientes con síntomas y criterios de TDAH, es mas generalmente los tratantes- escépticos del TDAH -impelen de manera cruel a su paciente: se constante, ten paciencia, has un esfuerzo, presta atención. Y eso es intentar reparar un auto cambiándole las ruedas cuando el problema es el motor. Pedirle al sujeto que se concentre en ser más concentrado, es como pedirle volar, tirándose de los cordones de su zapato. Lo único que consigue es mermar más autoestima.
TDAH distingue un malestar por la que mucha gente sufre y que puede ser abordado con técnicas que aumentan significativamente su calidad de vida.
-Alivia culpas: Muchas de sus irresponsabilidades, fracasos, olvidos de graves consecuencias, no eran producto de su mala voluntad o negligencia, sino por algo que lo trascendía, y que en ese sentido ha estado jugando el juego de la vida con menos recursos que otros en ese aspecto. Más importante que conocer porque se sufre es encontrar las estrategias adecuadas para mejorar la calidad de vida de manera sustentable.
Sin embargo siento que hay que ser cauto con el uso que se le da al diagnóstico TDAH. Estigmatiza cuando se le impone a una persona que no lo desea: el diagnóstico de TDAH vale por su utilidad no por su verdad.
Recuerdo la amargura de un padre que llevó su hija al médico y fue con sugerencias alarmado -por la sabiduría en genética de la doctora- que tenía un 50% de posibilidades de padecer el trastorno, a pesar de que él nunca se había dado cuenta. Esto es como que ante las protestas del paciente, un médico le sugiriera que podría estar muerto, porque así lo dicen sus instrumentos.
Lo cierto es que la metáfora a la que llamamos “dificultad mental” sólo tiene sentido dentro de un marco relacional y referencial. Por ahí leí la broma de que uno es alcohólico si bebe más que su psicólogo. Luego supe que un test que mide consumo de alcohol en Estados Unidos no se usa en España: con los patrones de Estados Unidos muchísimos de los profesionales de la salud mental cumplirían los criterios para ser considerados clínicamente alcohólicos y… ¡que quedaría para los pacientes!.
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La amistosa persona que trabaja en ventas en el mercado, constantemente estimulada, un poquillo despistada, y para algunos “loquilla como una cabra” aunque los tests le puntúen un TDAH, es muy probable que la energética currante, esté completamente adaptada a su medio, y en ese contexto el diagnóstico no es ni verdadero ni útil, o que el problema lo tengan los otros para con ella. Así como el azúcar no tiene sabor en el azucarero (ya que el dulzor emerge cuando el azúcar se relaciona con mi lengua), las personas no tenemos “formas de ser inmutables” fuera de las relaciones y las expectativas de los diversos juegos en los que la gente participa. Los juegos (trabajo, familia, comunidad, ciudadanía, etc.) tienen roles y referentes ideales.
El encaje de rol tiene tres movimientos claves.
-Qué mi, género, edad, historia de roles y posición social sean congruente con el rol que me he adjudicado, o que me han adjudicado.
-Qué mis habilidades y desempeño calcen con las expectativas del rol.
- Qué las conductas y metas desempeñando ese rol, armonicen con los intereses y metas de los otros roles que desempeño en mi vida.
No existen los defectos fuera de su contexto; en otra latitud la misma conducta puede ser una virtud.
Algunas personas con síntomas de TDAH tienen lo que yo llamo pregnancia de rol, es decir dificultad para cambiar “el chip”, cuando se mueven de un rol a otro. Un cliente actor con claros síntomas de TDAH me contó que cuando en una función su interpretación era muy intensa, se quedaba varias horas con la sensación de estar aún encarnado en el personaje. Aunque sabía perfectamente quién era, una parte de él juzgaba y sentía el mundo desde la perspectiva de Braulio el “melancólico”, el personaje de una entre tantas obras teatrales latinoamericanas. A esta anécdota se suma la de un cliente sueco escritor de novelas y guiones de cine y televisión, con el que tuve la dicha de compartir la experiencia de entrenamiento psicológico hace ya unos años, que cuando su protagonista del guión del momento era un depresivo, un loco, o un héroe, generalmente lo adivinaba yo antes, sólo por su actitud que tenía al entrar en el despacho.
Este fue para mí en su momento, otro pequeño empujón, a la que creo es la idea fuerza de los modelos terapéuticos y de desarrollo personal que se basan en los recursos y potencialidades de las personas: más que tener una forma de ser inmutable, las personas somos lo que hacemos.
Está demás decir que le recomendé escribir una historia desde el punto de vista de alguien con una meta vital muy bien definida, con gran sentido de la previsión y pragmáticamente organizado, espontáneo, con imaginación, con mucha confianza en si mismo y con una gozosa fuerza mental para gestionar sus emociones.
Me dijo: Se me viene a la cabeza un personaje aburrido…
A veces la ilusión no es la imposibilidad de cambiar, sino la de querer cambiar sin dejar nada atrás. El viajar implica a veces dejar cosas a tus espaldas, ideas de lo que debería ser tu persona. Y otras sólo el temor de dejarlas.
Cómo mi cliente escritor era creativo, le dije que se podría diseñar un personaje interesante y que al mismo tiempo que fuera organizado y previsor.
Un día llegó vestido un poco raro para mí, pero estaba claro que él sentía que se veía radiante y que eso era lo único que importaba.
Me dijo “escucha esto” y leyó un manuscrito con algunas líneas.
“Es un curioso tipo Ernesto, si el faro de su vida hubiese sido el dinero y no “El Elixir de Oro”, ya sería un exitoso y feliz tiburón, Tiene una voluntad de hierro y su meta, es decir, “El Elixir de Oro” está marcada con fuego en su piel. Sin embargo pocos saben cuál es su verdadera fuerza, su verdadera fuerza radica en que “El Elixir de Oro” es al mismo tiempo una meta arrastrante y también una excusa para oler, mirar, tocar, sentir, y maravillarse con las sorpresas del camino que lleva hacia él.
Sabes, me dijo, no lo pondré en un libro por cursi, y también es lo más bello que he escrito.
A las semanas me llamó su mujer y luego su hija en unas conversaciones en las que inferí que añoraban a mi cliente de antes. Es lógico, cuando vamos a por nuestras metas, es importante tomar en consideración el cómo reaccionarán las personas que nos importan, así cómo anticipar el cómo responderemos a esa reacción.
En una de las sesiones, como que no quiere la cosa, le sugerí a mi cliente que tuviera en consideración como gestionaba sus relaciones, pero con otro ropaje:.. .. Qué tal si ese Ernesto del que me hablaste la otra vez, a eso que llamaba “El Elixir de Oro” fuera en realidad la destreza para exprimir lo más nutritivo de sus relaciones, y al mismo tiempo mantener sus creencias y valores íntegros, o sea, que lo que llama “El Elixir de Oro” fuera en realidad la habilidad para interpretar varias historias interesantes, paralelas y coordinarlas cómo un hábil jugador de rol a varias bandas…
Excelente idea, me dijo…, Pero “El Elixir de Oro” no es eso. Para que Ernesto pueda ir hacia “El Elixir de Oro”, se va a hacer cargo de sus roles, ya que no hacerlo le quita verosimilitud a la ficción… sería cómo ir por el oro, sin dejar espacio para el agua y la comida, en la mochila con la que también nos traeremos el oro devuelta.
Farmacoterapia
Con respecto a la farmacoterapia si bien es indudable la eficacia a de los psicoestimulantes, no está establecido si son suficientes, y necesarios para todos los casos.
Las teorías que explican esta eficacia son un conjunto de hipótesis. No se sabe exactamente como funcionan los psicoestimulantes, pero son eficaces y seguros.
Cabe señalar que cuando desde el mundo farmacéutico psiquiátrico se dice que un fármaco funciona y es seguro, es que en general que a un tercio de las personas ayuda a mejorar síntomas, a un tercio no, y al otro tercio le es contraproducente.
Existen teorías que dicen que esas diferencias se deben a patrones genéticos que determinan el metabolismo individual de los fármacos, sin embargo no hay mucho entusiasmo para desarrollar nuevas moléculas ya que definido el mercado no sale a cuenta.
Las categorías psicológicas de todas las teorías están construidas como polaridades que definen un continuo de actitudes, posturas o estados subjetivos posibles (desde la neurosis hasta la psicosis, de la obsesión a la manía, de lo estimulante a lo aversivo, de la empatía a la agresividad). Estos continuos de estados no son sino formulaciones cualitativas del continuo de grados que puede expresarse con los números reales.
En la medida en que estos continuos no tienen términos medios definibles con claridad, ocurre que prácticamente cualquier actitud o estado subjetivo que se desvíe del promedio instantáneo y fluctuante de las situaciones interpersonales puede ser adjetivado como digno de consulta al Orientador, o al Psicólogo, o al Psiquiatra (más allá del cual, por si aún no es suficiente, siempre tendremos el respaldo de la Policía).
Se me ocurre una propuesta, que para esconder la insolente vanidad llamaré “una propuesta humilde”: En vez de hablar de TDAH, en los casos menos intensos hablar simplemente de dispersos, desorganizados, acelerados o despistados crónicos, sobre todo en esos casos sub-diagnósticados y silenciosos como son los problemas atencionales sin hiperactividad, a veces verdaderas tragedias invisibles en los que la persona ha tenido que lidiar toda una vida con una mochila también invisible, si me permiten el toque tragicómico sería algo así como: el hombre invisible, haciendo “lo nunca antes visto”
Los intentos de encontrar marcadores biológicos cerebrales para diagnosticar TDAH a través de técnicas como la neuro imagen todavía están en pañales, y será así mientras la definición de los que buscan vaya cambiando con cada nueva versión del manual que establece los diagnósticos; sepan los profanos que la Homosexualidad dejo de ser una enfermedad mental cuando fue eliminada como tal de este manual, no hace muchos años.
Un posible debate entre biologicistas y psicologicistas sobre la realidad de diagnóstico TDAH, sólo existe para los psicologicistas, no es que a los siquiatras no les importe el tema, peor aún, muchos ni siquiera se han enterado de que existe esta polémica.
Ante la alternativa existe algo llamado TDAH, su mejor terapéutica son los psicoestimulantes, esta subdiagnosticado…, y la otra: Se estigmatiza creando una profecía autocumplida, se les da a las personas drogas similares a la cocaína, etc. Puedo como el político oportunista, elegir la opción del medio, o evadir el debate, o ignorarlo, o reírse, o ridiculizarlo, o simplemente no interesarme. Yo tomaré la alternativa más obvia para mí y menos espectacular; ocupar todas las técnicas e ideas útiles que tengan como fin aumentar la calida de vida de una persona que sufre objetivamente. No pensar en términos dicotómicos sino en complementariedad, intuición que curiosamente, creo, es más fácil para los creativos, soñadores y despistados.
Jorge Orrego Bravo. 2007 (revisión de una artículo de 2004)
