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domingo, mayo 17, 2020

Deporte y dieta. ¿Por qué quiero y no puedo?. Adultos TDAH


¿Tus «conductas evitativas» te impiden conseguir tus objetivos de dieta y ejercicio?
                          

Aunque no pueden reemplazar la medicación y/o la terapia, una dieta equilibrada y ejercicio regular son importantes para las personas con TDAH: los investigadores dicen que el cerebro responde a tratamientos naturales para el TDAH como estos. Una dieta saludable y ejercicio regular deben ser parte de la educación de todos los afectados.  Pero, aunque quizás ya sabes que el ejercicio es bueno para la mente y el cuerpo, incluso quieres hacer ejercicio, pero no lo haces.
Suceden muchas cosas entre proponerse algo y hacer un cambio de comportamiento. Para la mayoría de las personas que desean hacer cambios duraderos, la línea de del éxito no es una recta.Tomar la decisión de hacer ejercicio regularmente lleva a un frustrante ciclo que se inicia con buenas intenciones, pero que no tiene continuidad.

¿Por qué es así? Hay diversas razones que te llevan a alejarte del camino, actuando impulsivamente ante sensaciones incómodas, reaccionando de forma áspera frente a tus errores o dirigiendo tu atención y energía hacia las expectativas de otras personas. Una vez identificadas las barreras o motivaciones ocultas que te impiden seguir el camino analizándolas fríamente, estarás en posición de atacar eficazmente el problema, en lugar de esconderlo enterrado en tu frustración y continuas desilusiones.




6 conductas evitativas que actúan como barreras en tus propósitos de dieta y ejercicio.

1.-La necesidad de librarse de un malestar físico.
2.-La necesidad de alejar las sensaciones molestas
3.-La necesidad de autonomía. 
4.-La necesidad de evitar los riesgos de estar más sana/o
5.-La necesidad de tener una válvula de escape
6.-La necesidad de evitar conflictos. 


Muchos métodos de terapia, rendimiento humano y coaching proporcionan un plan mediante el cual puedes conseguir, paso a paso, los objetivos deseados. En estos métodos se asume que mantendrás una actitud constante en el seguimiento de lo que te han dicho que hay que hacer. Desgraciadamente, cuando las personas pierden la dirección, a menudo se preguntan « ¿Por qué?» como expresión de su frustración, no porque intenten entender las causas que les alejan del camino trazado. « ¿Por qué debo seguir esta rutina?», « ¿Por qué comí esto?, ¿cuál es la razón por la que he pasado la tarde sin dar un paseo?».

Sencillamente, muchas personas abandonan o vuelven a su plan de acción cuando no están lo suficientemente bien preparadas como para conseguir que no se desvíen del camino marcado. En ocasiones tienes razones y motivos muy serios para actuar en contra de tus objetivos. A estas razones o motivos los llamamos «agendas ocultas». Una vez conozcas lo que significa «agenda oculta», en otros módulos del programa te enseñaremos cómo dirigirla y manejarla.

¿Qué es una «conducta evitativa»?

Muchas de las tareas y deberes en tu agenda diaria se identifican fácilmente: recoger a los niños, terminar un informe del trabajo o hacer la cena.  Las «conductas evitativas o motivaciones ocultas» no están tan claras. Son los motivos y necesidades privados y personales que operan entre bastidores en tu complicada vida.
Las «agendas ocultas» nos explican la razón por la que has comido algo por la noche, necesitas ayuda o dejaste de hacer ejercicio durante un par de días. Las «agendas ocultas», a menudo, provienen de tus necesidades más básicas, como pueden ser no tener molestias físicas, evitar sentimientos de ansiedad o desagradables, evitar conflictos con otros o tener coherencia y seguridad en tu vida.
Las «agendas ocultas» no son oscuras o destructivas. Pueden estar motivadas por preocupaciones muy reales e importantes para ti. Sin embargo, te causan problemas cuando te llevan a realizar cosas que van en contra de tus objetivos.

¿Por qué la llamamos «conducta evitativa»?

Porque son situaciones a las que no prestas atención y te alejan del camino que te has trazado. Probablemente, tus «conducta evitativas» han estado contigo durante mucho tiempo y se han convertido en hábitos automáticos. Es posible que no prestes atención a tus necesidades personales porque te has centrado en las de los otros, o puede que no seas consciente de tus necesidades ni de tu conducta evitativa debido a que no las has reconocido, no has hablado abiertamente de ellas o porque no has creído que las podías controlar eficazmente.

La palabra «conducta» se usa para dar énfasis a aquello que queremos resaltar.

Las conductas que consideramos más eficaces son aquellas en las que se resalta claramente lo que queremos hacer y la razón por la que queremos hacerlo. Un aspecto fundamental es que tus acciones, incluso cuando son contraproducentes, son comprensibles si conoces los motivos y las razones que hay detrás de ellas.
No te preocupes, esto no es un psicoanálisis y no debes estar preguntándote por todo lo que haces. Las agendas y las contestaciones que nos interesan son las que pueden estar interfiriendo en tus objetivos de estilo de vida sana.
Describir tu «conducta evitativa» te ayudará a responder a la frustrante pregunta: « ¿Para qué hice eso?».

Normalmente, se ven los siguientes tipos de «conductas evitativas» cuando las personas actúan en contra de sus objetivos de dieta sana y ejercicio.
Una o varias de las conductas pueden aplicarse a tu situación.
Las preguntas que hay después de cada ejemplo están para ayudarte a valorar si éste es tu caso particular y lo que te impide cambiar. 

1.-La necesidad de librarse de un malestar físico.
A nadie le gusta sentirse mal. Desgraciadamente, perder peso y hacer ejercicio, a menudo llevan consigo algún tipo de malestar físico.
Es habitual sentir hambre cuando haces régimen. Tanto si es un pequeño ruido del estómago como si se siente la punzada del hambre, muchas personas necesitan actuar rápidamente para perder esta sensación. Ciertos regímenes alimenticios se han diseñado para eliminar cualquier sensación de hambre, ya que algunas personas se preocupan o temen por ella.
El ejercicio también puede producir muchos tipos de malestar físico, como el dolor en los pies al correr, la sensación de quemazón en los músculos cuando trabajan duramente, o de los pulmones al realizar respiraciones profundas.
Mientras muchas personas sienten una sensación de euforia relacionada con el ejercicio, otras tienen unas sensaciones desagradables y no se dan tiempo para llegar a sentir las sensaciones positivas.
Tienes dos posibilidades: evitar la sensación incómoda del hambre o tener un estilo de vida más sano. Desgraciadamente, puedes decidir actuar evitando la incomodidad física sin considerar el impacto que tendrá en tus objetivos de salud.
¿Comerás de forma impulsiva?
Esto elimina el hambre, pero no te permite tomar una decisión más razonada. Ingerir alimentos de forma compulsiva también puede ir en contra de hacer ejercicio, ya que es incómodo hacerlo con el estómago lleno y puede provocar calambres. Otras formas de evitar hacer ejercicio pueden ser el decir que lo harás mañana, olvidarte de hacerlo o distraerte con otras actividades.
¿Cuál es la causa por la que actúas rápidamente contra el malestar físico aunque vaya en contra de tus objetivos y lo que crees que es mejor para ti?
Una posibilidad se basa en tus pensamientos sobre el malestar.  «tengo hambre», «estoy demasiado cansada», «tengo que hacer algo para que esta sensación desaparezca» o « Esta sensación no la puedo resistir». Estos sentimientos pueden hacerte creer que debes evitar a toda costa el malestar que sientes aunque comprometas tus objetivos.
La velocidad con la que tomas la decisión dificulta que tengas en cuenta tus objetivos de salud y que elijas cómo debes responder.

Las siguientes preguntas te ayudarán a identificar si la necesidad de evitar un malestar físico te alejaron del camino trazado.

• ¿Con qué rapidez soluciono mis sensaciones de hambre y cansancio?
• ¿Cómo tolero la sensación de malestar mientras es posible tomar una decisión más meditada?
• ¿Con qué frecuencia me permito resolver un malestar físico de forma inmediata?
• ¿Con qué frecuencia tolero la sensación de malestar para seguir haciendo algo que creo más importante?
¿Quieres hacerlo ahora? ¿En qué centras la atención?

2.-La necesidad de alejar las sensaciones molestas

Además del rechazo al malestar físico producido por el cansancio y la sensación de hambre, muchas personas tienen otras sensaciones y sentimientos que no quieren experimentar, como son la ansiedad, la soledad, la frustración, el fastidio y la tristeza. Tanto si eres consciente como si no, reaccionas ante estos sentimientos y pueden tener un impacto imprevisto en tu plan de ejercicio físico o de tu alimentación.
Estas emociones tienen algo en común: la mayoría de la gente no se siente bien y desearía escoger algo que le hiciera sentir diferente. Los problemas surgen cuando, para escaparte de estos sentimientos negativos, lo haces a expensas de tus objetivos de pérdida de peso y de hacer ejercicio.
Tomar un bocado de forma compulsiva o sobrealimentarte te lleva a liberarte temporalmente de sentimientos negativos.
El comer da el placer inmediato y crea varias nuevas sensaciones (por ejemplo, olor, sabor, estómago lleno); eso puede alejarte o distraerte los sentimientos negativos.
Por desgracia, normalmente vuelven, después de un tiempo, acompañados de sentimientos de culpa y vergüenzaSin embargo, comer sirve como un alivio inmediato frente a la sensación de malestar. En general, tenemos razones que hacen comprensibles nuestras emociones.
Desgraciadamente, no tenemos la suficiente destreza para actuar frente a las emociones negativas e intentamos eludirlas a toda costa. Puedes haber visto a tus padres hacer todo lo posible para evitar sentimientos negativos, como beber alcohol, el rechazo y otro tipo de estrategias.
Puedes haber aprendido a utilizar la comida para amoldarte a tus sentimientos.Estas experiencias pueden enseñarte que estas emociones negativas son intolerables, deben resolverse rápidamente y se necesita actuar directamente contra ellas. Desgraciadamente, esta creencia no te da la oportunidad de identificarlas y manejarlas.

-Contesta las siguientes preguntas para determinar si ésta es una de tus «agendas ocultas»:
• ¿Con qué frecuencia utilizo la comida para aliviarme y reconfortarme cuando me encuentro mal?
• ¿Intento enfrentarme a los sentimientos incómodos y quiero alejar me de ellos con rapidez?
• ¿Cómo describiría mi habilidad para tolerar las emociones negativas?
• ¿Mi implicación con mis planes de ejercicio y de dieta dependen de mi humor y el estado emocional?

3.- La necesidad de autonomía

Todos los adultos quieren sentirse como si estuvieran al mando de sus propias vidas. Las decisiones que tomas sobre tu cuerpo y tu salud son tuyas y solamente tuyas.Nadie te puede obligar a hacer lo que no quieres hacerLa realidad es que hay una gran cantidad de influencias externas que afectan a tus decisiones sobre la alimentación y la práctica de ejercicio.
Las opiniones de los médicos, la familia, los amigos y los medios de comunicación pueden estar diciéndote lo que deberías hacer. Aprender de lo que han hecho otros es una posición muy inteligente. Sin embargo, si tu plan de ejercicio y de dieta entra en conflicto con tu sensación de autonomía y los ves como un ataque, podemos tener un problema.
Para conseguir el cambio, es importante que hagas tuyos los objetivos y el trabajo necesario para su obtención. Si los haces tuyos, tu postura es que tanto los objetivos como los resultados son para ti y tomas la responsabilidad total del trabajo y la decisión de continuar para conseguirlos.
Las influencias externas pueden ser eficaces para realizar el cambio en la nutrición o en los hábitos de ejercicio, pero tienes que verificar si existe un sentimiento de rebeldía que pueda sabotear tu esfuerzo para cambiar.

-¿Es tu objetivo, tu opción y tu responsabilidad?
-¿Te sientes libre para dejarlo en el caso de que lo decidas?
-¿Consideras que la participación de otras personas es una intrusión una amenaza para tu libertad de elección?
Si no crees que el objetivo te pertenece, puede ser que ignores la experiencia de otros o, simplemente, abandones tus objetivos, o puedes considerar que estás tan influenciada por otros que tengas una reacción de rebeldía, como darte un atracón en secreto.
En cualquier caso, sientes una amenaza a tu sentimiento de la libertad y control y respondes de una forma impulsiva y contraproducente. Si esto es así, significa que tienes una «agenda oculta» muy fuerte. Contesta las siguientes preguntas para determinar si proteger tu autonomía es importante en tu «agenda oculta»:

• ¿Pienso que mi dieta y el ejercicio son algo que debo hacer y no los veo como una elección que he hecho libremente?
• ¿A menudo me siento enfadado y/o resentida con mi plan de acción?
• ¿Sé para quién estoy haciendo esto?
• Cuando tomo decisiones sobre mi alimentación y ejercicio, ¿creo que están influidas por cuestiones de poder y control de otras personas?

4.-La necesidad de evitar los riesgos de estar más sana

En principio, esta «motivación oculta» parece no tener ningún sentido. ¿Qué tipo de riesgos puedes tener haciendo ejercicio y mejorando tus hábitos de alimentación? Mejorará tu energía y tu cuerpo lo agradecerá. Así, ¿cuál es el problema?
Pueden haber riesgos al estar más sana, dependiendo de cómo veas los resultados y las implicaciones que esto tenga con posterioridad. Por ejemplo, puedes tener dudas y miedo a seguir realizando cambios en tu vida. Como te sientes más fuerte o tienes más confianza, puede ser que quieras participar en un campeonato deportivo, solicitar un trabajo mejor, o intentar aumentar tus relaciones personales.
Los nuevos objetivos y desafíos pueden ir acompañados de una ansiedad adicional que se puede relacionar con no estar segura de si los nuevos proyectos son correctos, mientras te expones a un posible fallo o a ser duramente criticada por otros. Otro riesgo que puedes tener con tu nuevo estilo de vida es que tenga un impacto negativo en otras personas que son importantes para ti.
Al obtener éxito en los objetivos de salud que te has marcado, puedes chocar con la forma como otras personas te ven y el papel que realizas en la vida. Por ejemplo, alguien puede sentirse amenazado por el ascenso en el trabajo de su cónyuge, y los miembros de la familia pueden estar disconformes con los cambios de responsabilidades en el hogar y de horarios que se deben realizar para adaptarse a las nuevas necesidades.
La habilidad con la que afrontes estos conflictos para resolverlos de forma satisfactoria de terminará tu percepción de riesgo.

Un último ejemplo del riesgo que significa estar más sana es que este cambio puede perturbar el deseo de tranquilidad en tu vida. A muchas personas les gusta saber que su vida es tranquila, predecible y fiable. Estar más sana, tener más energía y sentirse más motivada puede representar una pérdida de previsibilidad en tus actos.
Para alguna gente, hay una seguridad que proviene de un estilo de vida sedentario: ningún riesgo, no se gana nada..., pero tampoco se pierde.
Esta «agenda oculta» se centra en protegerte de los riesgos que pueden surgir si te sientes más sana y asumes nuevos cambios y desafíos. ¿Cómo actúas frente a los riesgos percibidos? Robert Leahy (1999) expone que son las mismas estrategias que se utilizan para inhibir los esfuerzos para mejorar y, de esta forma, evitar riesgos y pérdidas potenciales.
Estas estrategias incluyen aislarse, aplazar el hacer ejercicio, distraerse con otras actividades y sobrevalorar las molestias físicas. Estas conductas pueden servir para mantenerte controlado y protegido de los riesgos que conlleva un estilo de vida más lleno y activo.

Contesta las siguientes preguntas para ayudarte a determinar si ésta es una «agenda oculta» importante para ti:

• ¿Qué es lo que me preocupa ante la idea de asumir los nuevos desafíos?
• ¿Cómo puede cambiar mi vida si me encuentro más fuerte y más sano?
• ¿Cómo describiría mi capacidad para resolver los potenciales cambios que se produzcan en mi vida?
• ¿Qué importancia tiene para mí la tranquilidad y evitar riesgos?

5.- La necesidad de tener una válvula de escape

Estás muy ocupada todo el día. Dedicas todo tu esfuerzo a tu trabajo, a tu familia y amigos. A lo largo del día distribuyes tu tiempo, energía, responsabilidad y trabajo. Puedes estar dirigiendo todo este esfuerzo hacia todos menos hacia ti misma. Lo que puede suceder es que lleves un modelo de vida en el que ignoras tus deseos y necesidades, y esto crea un sentimiento de vacío y privación.
Puedes tener sensación de hambre, cansancio, vacío o de estar gastada, pero lo que subyace es la percepción de que no te preocupas de tus propias necesidades. Las personas pueden soportar esta sensación durante un tiempo, pero en algún momento desean sentir placer, comodidad o permisividad para algo que se convertirá en una prioridad o en una «agenda oculta».

¿Con qué frecuencia revisas cuáles son tus necesidades y deseos personales?
¿Pasas períodos en los que te sientes vacía o con carencias?

Si esta es tu situación, cuando finalmente reaccionas puede ser que te des permiso a ti mismo para disfrutar de un premio como, por ejemplo, tener una buena comida o posponer la realización de ejercicio físico.
Puedes pensar: «iMe lo merezco!» o «De vez en cuando puedo homenajearme». Nadie dice que no puedas merecer un descanso, pero puede que no sea un regalo. Sientes un alivio temporal pero, a menudo, va seguido de un sentimiento de culpa, pesar o enfado.
Lo que necesitas conocer es la importancia que tiene tu sensación de vacío y prestar atención a tus necesidades físicas y emocionales antes de caer en una zona de vacío.
¿Cómo se puede saber la importancia que tiene en ti esta sensación de vacío?
Una cosa que puedes hacer es pensar en ti misma y en lo que los otros hacen por ti cuando tienes la tentación de «homenajearte».
Algunas personas que desde su niñez no se han preocupado por sus necesidades emocionales pueden tener un sentimiento muy arraigado de que no conseguirán lo que necesitan en este mundo. Si esta forma de pensar se basa en sentimientos recientes o crónicos de privarte de lo que quieres, tu «agenda oculta» puede proporcionarte rápidamente algún alivio.
Desgraciadamente, darte un placer comiendo o aplazar la realización de ejercicio son regalos efímeros que van en sentido opuesto a tus objetivos a largo plazo en materia de salud. Contesta las siguientes preguntas para identificar si evitar esta sensación de vacío es una importante «agenda oculta» tuya:

• ¿Consigo equilibrar mis necesidades personales con las de los otros?
• ¿Siento que he abandonado mis necesidades?
•¿A menudo me siento agotada antes de apartarme del camino para obtener mis objetivos?
• ¿Una forma de darme algo a mi misma es comer impulsivamente?
• ¿Con qué frecuencia me siento como si estuviera corriendo hacia el vacío?

6.- La necesidad de evitar conflictos

Para algunas personas es importantísimo evitar conflictos, no tener malos recuerdos o no estar enfadadas con alguien.
Esto puede afectar a las relaciones con los más próximos, a la capacidad para rehacerse después de un problema y a la satisfacción en el trabajo. Además, puede ser una «agenda oculta» que desbarate los planes de alimentación y de hacer ejercicio.
Para muchas personas, comer y hacer ejercicio no se puede realizar en solitario. La comida la preparan otras personas o se come con otros, las comidas se planean y se compran pensando en otras personas, y el ejercicio se realiza teniendo en cuenta las responsabilidades familiares.
Si una de tus máximas prioridades es la necesidad de agradar a los demás evitando cualquier crítica o mal recuerdo, tienes el riesgo de acomodarte a los otros en contra de tus objetivos personales.
Por ejemplo, tus deseos pasan a un segundo lugar con tal de no ofender al cocinero, pospones el hacer ejercicio para ayudar a alguien o cedes cuando una amiga te pide que tomes un postre con ella.
¿Piensas que haces un gran esfuerzo para agradar o prevenir cualquier problema con otros?
El conflicto es una parte peliaguda en muchas relaciones y es bastante posible que hablar de él  te sirva de ayuda para otras áreas de tu vida.
Dedicar un gran esfuerzo en ser agradable a los otros evitando la crítica e intentando no molestar a nadie puede dificultar la realización de tus planes sobre alimentación y práctica de ejercicio.
Contesta las preguntas siguientes que te ayudarán a identificar si evitar conflictos es una «agenda oculta» que te impide conseguir tus objetivos:
• ¿Dejo de hacer ejercicio por pasar el rato o ayudar a otros?
• ¿Con qué frecuencia mis decisiones sobre la comida están influenciadas por otros?
• ¿Estoy molesta cuando otras personas no aprueban mis hábitos de salud?
• ¿Cómo me anticipo a la crítica de otras personas o a los conflictos que puedan surgir?

¿Cómo puedes tener más éxito?

Para controlar las conductas evitativas y sus «motivaciones ocultas» con éxito, en primer lugar debes identificarlas y actuar.
Identifica tus particulares «motivaciones ocultas»
La llave que te permite abrir esta barrera es reconocer las razones particulares y los motivos para alejarte de tu plan de acción. Un factor esencial para poderlo realizar es acercarte a este problema con calma, con una actitud crítica y objetiva.
Si te enfadas, te aburres o bajas la guardia, lo único que conseguirás es dificultar más la comprensión de las causas por las que te alejas de tu objetivo.

Si tienes dificultades para identificar tus «motivaciones ocultas» o las razones subyacentes que te alejan del objetivo a pesar de tus esfuerzos, hazte las siguientes preguntas:

1. ¿Qué es lo que continuamente hago que va en contra de mis objetivos de ejercicio y dieta?
2. ¿Qué beneficio obtengo si me alejo de los objetivos que me he marcado?
3. ¿Qué función o propósito tienen estas conductas para mí? 
4. ¿Qué siento cuando me alejo de estas conductas?
5. ¿Qué es lo que me preocupa para no prestar atención a mis objetivos de salud?

Actúa ante tus «motivaciones ocultas»

Una vez has identificado tus conductas evitativas y sus «motivaciones ocultas», debes «desocultarlas», sacarlas a la luz. Las «conductas evitativas» necesitan estar ocultas para sobrevivir. Si se identifican y se comprenden, tus recursos para entender, razonar y resolver problemas actuarán frente a ellas.
Y eso es lo que tienes que hacer.
Para ser más consciente de ellas y conocerlas con mayor profundidad, aprovecha las oportunidades que tienes para reconocerlas y recordar que existen. No te enfades contigo mismo, simplemente da marcha atrás y define tu «motivación oculta». Reconoce con tranquilidad que es probable que vuelva a surgir, pero la próxima vez lo descubrirás y la ocultación habrá terminado.
Además, conocer tus «motivaciones ocultas», es fundamental para saber cómo respondes ante ellas y cómo te consiguen alejar de tus objetivos de dieta y práctica de ejercicio. Normalmente, tu respuesta ha satisfecho o, de alguna forma, ha calmado  tu motivación oculta.Tus respuestas tienen un efecto valioso que refuerza la conexión entre ellas y la conducta.
Debes ser muy consciente de las respuestas que te alejan del plan de acción y ver claramente la conexión entre dichas respuestas y la motivación oculta. Sé consciente de qué está pasando. Será muy útil saber lo que pasa cuando tienes una «motivación oculta».
¿Cómo reconoces que va a empezar una tormenta?

Se levanta el viento, las nubes ocultan el sol, los animales se mueven buscando refugio y el olor de lluvia está en el aire. Estas pistas nos sugieren que algo va a pasar y tendríamos que ponernos a cubierto. Los siguientes apartados te ayudarán a reconocer que algo está pasando y que la «agenda oculta» se va a poner en marcha.
Pensamientos e imágenes
¿En qué piensas antes de alejarte del camino trazado? Algunos pensamientos te ayudan a descubrir que la agenda está cerca. «No puedo hacerlo» y «Estoy demasiado cansada» son señales inequívocas de que estás cerca de hacer algo que va en contra de tus objetivos en materia de salud.
Emociones y sensaciones
¿Cuál es tu sentimiento cuando te alejas del plan trazado a causa de tu «agenda oculta»?
Muchas «agendas ocultas» están relacionadas con la idea de evitar emociones incómodas o dolorosas. Puedes usar estas emociones y sensaciones como una señal de que vas a utilizar tu agenda oculta.
Las mariposas en el estómago son una demostración de miedo o ansiedad, y sentir la punzada del hambre de madrugada puede ser una señal para prepararte a realizar un gran esfuerzo para mantenerte en el camino trazado.
Situaciones y circunstancias
-¿Qué es lo que sucede cuando actúas de forma contraria a tus objetivos sobre la dieta y hacer ejercicio?
-¿Estás sola o con algunas personas en casa?
-¿Sucede siempre a la misma hora?
Para muchos, la noche es el momento más difícil para mantenerse firme. Piensa en las ocasiones en que anteriormente te alejaste de los objetivos e identifica los factores comunes. Tus pensamientos, sentimientos, las circunstancias que te rodean y las respuestas que has ido dando son signos valiosos para dirigir tu atención a las «motivaciones ocultas».
Tienes que conocer muy bien lo que pasa cuando entran en acción tus conductas evitativas, ya que, de esta forma, puedes reconocerlas bien y actuar en consecuencia.

¿Por qué te alejas de tu camino?

La primera causa por la que te alejas del camino trazado es no reconocer que las «agendas ocultas» están actuando y son las que te hacen ir en contra de tus objetivos. Muchas personas desconocen su existencia y los motivos por los cuales les alejan del camino. Esperamos que este módulo haya empezado a resolver tu problema.
Otra explicación de por qué no estás atenta a tus «conductas evitatorias» es que quieres evitar los sentimientos molestos que van asociados a ellas.
Pensar en conductas evitativas, como pueden ser evitar los sentimientos incómodos, los riesgos de estar más sana, las amenazas a la autonomía, son incómodos en sí mismos.
Puedes sentirte insegura e incluso agobiada por lo que debas hacer. Puedes considerar tu conducta evitativa como un fallo o como una señal de actuar erróneamente. Es muy común sentirse frustrada cuando las respuestas no aparecen rápido o fácilmente.
Recuerda: si fuera simple y fácil reconocer las «motivaciones ocultas», no las llamaríamos así. Se han desarrollado por alguna razón y no desaparecerán de la noche a la mañana. Es necesario sacarlas a la luz repetidamente y dirigirlas con eficacia.

Las estrategias para mantenerte en el camino
Las siguientes estrategias te serán útiles para mantenerte en el camino y reconocer las «motivaciones ocultas»
Controla tus emociones negativas
Muchas de las «motivaciones ocultas» tienen asociado un sentimiento de malestar. Es importante mantener cualquier emoción negativa en un nivel tolerable o manejable.
Actúa deforma directa contra tu «conducta evitativa» 
Sé optimista y recuerda que tienes los recursos necesarios y puedes aprender a tratar eficazmente estas agendas no escritas.
No te olvides de lo que has aprendido
Una vez entiendas tus «motivaciones ocultas», no te olvides de ellas o pretendas que no existen. Ha sido demasiado difícil identificarlas. Las siguientes sugerencias te ayudarán a conservar lo aprendido.
Anótalo
Memoriza tus pensamientos, sentimientos y las situaciones en las que has actuado frente a una «motivaciones ocultas».No hace falta que lleves un diario o escribas extensamente sobre el tema. Haz descripciones breves sobre lo que crees que está relacionado directamente con la «motivacion oculta». Cuanta más información escribas, más consciente y conocedora serás de tus «agendas ocultas».
Utiliza recordatorios visuales
Como ya hemos dicho, tus «motivaciones ocultas» y todo lo que se relaciona con ellas, están muy arraigadas. Los recordatorios visuales pueden ser muy útiles para reconocerlos y tenerlos en cuenta. En cualquier lugar en que pueda aparecer una agenda, debes situar notas, señales o cualquier método creativo que te ayude.
Díselo a alguien
Escoge un amigo, un familiar o cualquiera que pienses que pueda ayudarte; no tiene que hacer nada más que escucharte e intentar ofrecernos de estímulo. Hablando a esta persona de tu «motivación oculta», lo que ha es sacarla a la luz, enviarte un mensaje en el que dices que no tienes que  avergonzarte de ello u ocultarlo, sino que es un problema que debes plantearte directa y abiertamente.




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