La dificultad de conexión con pacientes postpandemia
Cuando el modelo terapéutico no alcanza el nuevo paisaje emocional
1. Lo que ha cambiado radicalmente desde la pandemia
a) El sentido del tiempo
Antes: el futuro era un proyecto.
Después: el futuro es frágil, incierto, muchas veces irrelevante si no hay sentido inmediato.
Muchos pacientes ya no quieren “planificar a largo plazo”. Quieren saber si tiene sentido levantarse mañana.
b) La relación con el cuerpo
Antes: el cuerpo se ignoraba o se trataba en gimnasios, médicos o dietas.
Después: el cuerpo se volvió territorio de ansiedad, encierro, autocontrol extremo o disociación.
Aparecen cuadros híbridos: somatización digital, fatiga nerviosa, terror al contacto, hiperconsciencia corporal.
c) La conciencia narrativa
Antes: la historia personal se contaba con un mínimo de coherencia.
Después: la pandemia quebró la línea narrativa de muchas personas. Hay agujeros de tiempo, identidad suspendida, capítulos inconclusos.
Muchos pacientes no saben “cómo seguir” porque sienten que se interrumpió su relato de vida.
d) La autonomía emocional
Antes: se podía postergar el dolor, “aguantar”, “poner buena cara”.
Después: millones pasaron por duelos, rupturas, pérdidas de sentido… sin red, sin cuerpo, sin ceremonia.
No quieren psicólogos que les “ayuden a ser más fuertes”, sino que los validen como sobrevivientes simbólicos.
2. Por qué el modelo clínico tradicional no siempre conecta
a) Porque habla desde una lógica pre-2020
Muchos terapeutas siguen usando estructuras, tiempos, metas y tono que no están en resonancia con el trauma colectivo, el colapso narrativo y el reacomodo emocional.
b) Porque trata síntomas que ya no son solo individuales
Ansiedad, insomnio, TDAH, crisis existenciales… muchas veces ya no son "síntomas internos", sino respuestas adaptativas a un mundo que cambió radicalmente.
No es solo “necesitas terapia”, es “necesitamos nuevos lenguajes para entender lo que nos está pasando como especie”.
c) Porque no siempre integra tecnología, cuerpo, contexto o espiritualidad
Pacientes postpandemia quieren espacios donde puedan hablar de IA, ayahuasca, TikTok, ansiedad climática, disociación digital, sin ser corregidos o medicalizados automáticamente.
Lo que buscan no es “volver a la normalidad”, sino entender qué tipo de persona pueden llegar a ser ahora.
3. ¿Qué necesita el terapeuta o coach del futuro para conectar de verdad?
Capacidad narrativa: saber escuchar historias rotas y ayudar a reescribirlas sin imponer línea recta.
Integración cuerpo-emoción-contexto: saber leer el cuerpo como lenguaje, no solo como síntoma.
Competencia tecnológica simbólica: poder hablar de algoritmos, redes y subjetividad digital sin reducirlo todo a “adicciones”.
Presencia ritual: ofrecer espacios con ritmo, cadencia y sentido, no solo intervención técnica.
Afectividad situada: ser cálido sin ser paternalista, disponible sin invadir, real sin guion mecánico.
Conclusión
El paciente postpandemia no busca sanar “lo de antes”, sino volver a nacer desde un relato nuevo.Y solo podrá hacerlo con terapeutas o coaches que no le pidan volver a ser quien fue, sino que le ayuden a entender quién puede ser ahora.