El Pensamiento Ciego: TDAH, Afantasía y la Reinvención del Procesamiento Traumático
I. La Afantasía: No es falta de memoria, es falta de "monitor"
La afantasía no es una deficiencia cognitiva; es una variante del procesamiento. Mientras que la mayoría de las personas acceden a sus recuerdos a través de un "monitor interno" (imágenes), el afantásico accede a través de conceptos, datos, sensaciones corporales o narrativas.
En el adulto con TDAH, esto crea una paradoja: una mente que viaja a mil por hora, procesando una cantidad ingente de información, pero sin el soporte visual que suele servir de ancla. El resultado es a menudo un sentimiento de agobio "invisible": el estrés está ahí, los conceptos están ahí, pero no hay una imagen clara a la que apuntar.
II. EMDR sin Imágenes: El Protocolo Conceptual y Somático
Si intentas aplicar EMDR a un afantásico pidiéndole que "vea la escena", el proceso se detendrá. El cerebro afantásico procesa el trauma de forma no visual.
El "Nodo" es la sensación: En lugar de buscar una imagen, el terapeuta debe buscar el "sabor" del recuerdo. ¿Qué sensación física aparece? ¿Qué concepto negativo ("No soy capaz") surge?
La red de memoria es semántica: El afantásico procesa por "capas de significado". El EMDR aquí trabaja limpiando los conceptos erróneos y las respuestas físicas del sistema nervioso, no los píxeles de una imagen mental.
III. TDAH y Afantasía: El predominio de la "Masa Fina" Sensorial
Para el adulto con TDAH y afantasía, el mundo interno es una corriente de conciencia puramente conceptual o auditiva. Al no tener imágenes que lo distraigan, el trauma suele almacenarse de forma puramente somática (en el cuerpo) o verbal (rumiación constante).
Esto explica por qué técnicas como el Suspiro Fisiológico y la Estimulación Bilateral Kinestésica (caminar) son más efectivas para ellos que para el resto. Al no haber imagen que procesar, el sistema nervioso se enfoca directamente en la descarga biológica. El alivio no viene de ver la imagen "borrosa", sino de sentir que el concepto del trauma ya no "pesa" en los hombros o el pecho.
IV. La Ventaja del "Pensamiento Ciego" en el Trauma
Existe una ventaja inesperada: los afantásicos suelen ser menos propensos a los flashbacks visuales intrusivos. Su trauma es "conceptual". Al trabajar con EMDR, pueden llegar a la resolución de forma muy rápida porque no tienen que "luchar" con imágenes aterradoras; solo tienen que re-categorizar la información y soltar la tensión física.
Ejercicio para el TDAH Afantásico: "El Escáner de Conceptos en Movimiento"
Si no puedes visualizar, utiliza este ejercicio para limpiar el estrés rumiante (ideal para combinar con la caminata):
Identifica el "Hecho": No busques la imagen. Simplemente identifica el dato: "Mañana tengo una entrega difícil".
Localiza el "Eco" en el cuerpo: ¿Dónde sientes ese dato? ¿En la mandíbula? ¿En el estómago? Enfócate solo en esa sensación física.
Inicia la Marcha y el Suspiro: Camina rítmicamente. Mientras sientes el peso de tus pies, haz el Suspiro Fisiológico (doble inhalación, exhalación larga).
Actualiza el Concepto: Mientras caminas y suspiras, dite a ti mismo el dato de forma objetiva, sin adjetivos emocionales. Nota cómo, al cabo de unos minutos, el "dato" sigue ahí, pero la "carga" en el estómago ha disminuido.
Conclusión
La afantasía nos enseña que el Logos (la palabra/concepto) y el Soma (el cuerpo) son canales de curación tan potentes como la visión. Para el TDAH, aprender a procesar sin imágenes es descubrir que el silencio visual puede ser la forma más profunda de paz.
¿Te parece interesante que analicemos cómo el TDAH afantásico suele destacar en áreas de racionalidad pura o resolución de problemas complejos, precisamente porque su cerebro no se "distrae" con el ruido visual de la imaginación?